Dolencias
Hernia de disco
Una hernia discal puede generar dolor lumbar o cervical y, a veces, síntomas hacia un miembro. Un plan progresivo ayuda a recuperar función.
La hernia de disco ocurre cuando el disco intervertebral se altera y puede irritar estructuras cercanas. Los síntomas varían: dolor local, rigidez y en algunos casos irradiación con hormigueo o sensación eléctrica.
Puede aparecer por acumulación de carga, movimientos repetidos, falta de tolerancia a ciertas posiciones o por un episodio puntual. La sensibilidad del sistema nervioso y el contexto (estrés, sueño) influyen en la intensidad.
Si no se aborda, puede prolongar el dolor, limitar actividad y generar miedo al movimiento. La rigidez y la pérdida de fuerza por desuso suelen empeorar la tolerancia a la carga.
En Kinésica combinamos educación, terapia manual y ejercicio. Integramos neurodinamia cuando hay síntomas neurales, RPG para mejorar el control postural y, según la evolución, osteopatía y manipulaciones suaves para optimizar movilidad sin forzar.
La evaluación define qué movimientos son seguros y cuáles hay que dosificar. En sesiones progresamos con ejercicios específicos, estrategias para manejar recaídas y un plan de retorno gradual a trabajo, deporte y vida cotidiana.
Abordaje en Kinésica
La progresión se adapta a la etapa, síntomas neurales y respuesta al ejercicio.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de una hernia de disco en la columna?
Dolor lumbar o cervical que puede acompañarse de irradiación (ciática o braquialgia), sensación de adormecimiento, pérdida de reflejos o debilidad en piernas o brazos.
¿Una hernia de disco vista en resonancia magnética siempre requiere cirugía?
No. Numerosos estudios demuestran que más del 90% de las hernias discales mejoran favorablemente de forma conservadora y que el organismo tiene capacidad de reabsorber el material discal extruido.