Posturología Clínica
La posturología clínica estudia cómo el cuerpo se organiza en la gravedad: la posición de la cabeza, la columna, la pelvis y el apoyo de los pies influyen en el equilibrio, la marcha y la distribución de cargas. Cuando hay desajustes, pueden aparecer dolores recurrentes, fatiga o sensación de inestabilidad.
Mediante una evaluación global —que incluye la observación de la postura estática y dinámica, las pruebas de equilibrio y, cuando corresponde, el análisis del apoyo plantar— se identifican los factores que mantienen la tensión o el dolor. El objetivo es comprender la causa y no solo el síntoma.
El tratamiento combina técnicas manuales, ejercicios de reeducación postural y, si hace falta, recursos como plantillas o indicaciones para el día a día. Así se busca que la persona recupere un apoyo más estable, una mejor alineación y mayor comodidad en sus actividades habituales.